Celebra el Día de la Tierra tomándole fotos al planeta

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El próximo 22 de abril, puedes capturar en imágenes algunas de las características que hacen a este planeta especial. La NASA nos invita a compartir nuestras fotografías.

Olas rompiéndose a la orillas de la playa, árboles antiguos que regalan su sombra, flores multicolores o impresionantes puestas de sol. La Administración Nacional de la Aeronáutica y el Espacio (NASA) quiere que usted haga un alto y se concentre en esos pequeños y grandes detalles de la Tierra que la hacen tan especial.

La agencia espacial estadounidense lanzó una iniciativa en redes sociales, para que las personas compartan imágenes en primer plano donde se reflejan la vida, el movimiento y la belleza de nuestro planeta.

Las fotos deben ir acompañadas de la etiqueta #PictureEarth y el objetivo es usarlas para celebrar el Día de la Tierra, el próximo lunes 22 de abril.

Los interesados en participar deberán asegurarse de incluir la ubicación donde se tomó la foto, en el texto que acompañe su publicación en las redes sociales.

La NASA explicó que durante el Día de la Tierra se dedicarán a compartir algunas de las imágenes más impresionantes del planeta visto desde el espacio, “para inspirarte”.

Además, revisarán en los perfiles de Instagram, Twitter y Facebook de NASA Earth, para encontrar las imágenes de los participantes.

“Tal y como hicimos en previos eventos del Día de la Tierra, seleccionaremos algunas de las fotos compartidas públicamente para crear videos y fotografías compuestas que mostrarán sus hermosas imágenes provenientes de todo el mundo”, anunció la agencia especial estadounidense.

GranaGard: Una granada contra el Parkinson

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GranaGard, un Omega 5 basado en aceite de semilla de granada nanoemulsionado ha demostrado contrarrestar los efectos de enfermedades como el Parkinson

La doctora argentino-israelí Ruth Gabizón Stanley ha dedicado su carrera a estudiar las enfermedades degenerativas del cerebro, incluso trabajando con Stanley B. Prusiner, Premio Nobel de Medicina 1997. Uno de sus más grandes logros ocurrió cuando en la primera parte de esta década desarrolló un Omega 5 que tiene la capacidad de combatir los efectos de enfermedades crónico-degenerativas como Alzheimer, Parkinson, diabetes mellitus y esclerosis múltiple.

Este suplemento alimenticio, comercializado en México desde 2017 bajo el nombre de GranaGard, es un derivado del aceite de la semilla de la granada, que concentrado en dimensiones nanomoleculares tiene la capacidad de atravesar la barrera hematoencefálica del cerebro en cantidades adecuadas, lo que evita la oxidación (desgaste) de las células de manera directa.

Como contexto, durante su proceso de respiración las células producen radicales libres (desechos) que el organismo va limpiando con normalidad durante las primeras etapas de la vida, pero con el envejecimiento y los problemas de nutrición que conlleva, el organismo tiene menos capacidad para hacerlo y esas sustancian comienzan a cambiar las funciones de las células e incluso a matarlas.

Ante este problema es necesario consumir un antioxidante. “Mediante la nanotecnología, el aceite [extraído de la granada] se puede juntar con el agua y de esa forma puede llegar con mayor facilidad a cualquier parte”, explica Samuel Serfati, CEO de Biolife, empresa que tiene los derechos y la exclusividad para vender GranaGard en México. “Acuérdate que el organismo es 60% agua, y si quieres [introducir] grasa tienes cierta limitante”, enfatiza.

De acuerdo con Serfati, el suplemento alimenticio no tiene efectos secundarios, al menos que alguien sea alérgico a la fórmula. De hecho, el producto ha sido parte de protocolos de investigación con roedores y humanos, tanto en Israel como en México.

Poder comercial

La comercialización de GranaGard comenzó en Israel, mediante la creación de una startup llamada Granalix, conformada hace tres años para impulsar el producto. Se trata de un consorcio en el que participan los investigadores como socios capitalistas, al igual que Grupo Jayor, una empresa con sede en Venezuela propiedad de Moisés y Samuel Serfati, especializada en la comercialización y distribución de insumos médicos, la cual también es el holding de BioLife. Debido a su apoyo en el proyecto, la Universidad Hebrea de Jerusalem y el Centro Médico Hadassah reciben regalías por las ventas.

En este país la comercialización se da en establecimientos físicos, como farmacias especializadas de productos naturales, pero sobre todo vía e-commerce, debido a que en este lugar del mundo los adultos mayores están muy familiarizados con esa manera de comprar.

Tierra mexicana

La llegada a México de GranaGard es obra de la suerte, pues la doctora Ruth Gabizón Stanley está casada con Alberto Gabizon, director del Instituto de Oncología del Centro Médico Shaare Zedek de Jerusalén, quien es primo de Serfati, director general de BioLife.

“Por cuestiones familiares, como sabe que nosotros estamos en la parte de material de curación y medicamento [vía Grupo Jayor], nos hace del conocimiento de este estudio [de Omega 5 nanoemulsionado] y nosotros invertimos también”, recuerda el empresario.

Por lo tanto, la llegada a México era inminente, un país en el que 50 de cada 100,000 habitantes puede padecer Parkinson (Instituto Nacional de Neurología y Neurocirugía) y existen 900,000 enfermos con alguna demencia, entre la que está el Alzheimer (Alzheimer México IAP).

El suplemento alimenticio, fabricado en Israel y envasado en un laboratorio especializado en México, tiene un precio máximo de 682 pesos en la presentación de 60 cápsulas y de 380 pesos en la de 30. Durante su primer año de operación en el país la empresa facturó 4.2 millones de pesos y vendió 20,786 frascos. En 2018 vendió más de 5.3 mdp y 23,506 frascos, y para 2019 esperan alcanzar 18 mdp en ventas.

 

Nuevas fronteras

Además de sus planes para México, Granalix pretende introducir el producto en Europa, principalmente en Grecia, a donde está previsto iniciar la comercialización en el primer trimestre de 2019.

Mientras esto ocurre, BioLife ya ve como una posibilidad el salto a Argentina y Perú, lo que tendrá lugar una vez que terminen los protocolos que pretenden demostrar la eficiencia del producto. La idea es que en 2020 haya presencia en buena parte de los países de Latinoamérica. Aunque el sueño es ingresar en el mercado de Estados Unidos en algunos años. “Eso es ya es algo mucho más complicado y son más años”, reconoce Serfati. Por lo pronto, la expansión en México dará mucho con qué entretenerse a la empresa.

La lluvia ácida, un peligro para la naturaleza

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La contaminación atmosférica acarrea diversas consecuencias que son muy perjudiciales para los seres vivos y el medio ambiente. La lluvia ácida es una de estas consecuencias.

La quema de combustible en las industrias, las centrales energéticas, los gases de los vehículos de motor, las erupciones volcánicas, los terremotos, los incendios naturales, los relámpagos, etc. son procesos que liberan emisiones de dióxido de azufre y óxido de nitrógeno. Aunque en menor medida, las explotaciones ganaderas intensivas también liberan amoniaco por la descomposición de la materia orgánica.

Estas materias contaminantes entran en contacto con la atmósfera y se oxidan, formando ácido sulfúrico y ácido nítrico. Ácidos que se disuelven al entran en contacto con las gotas de agua de las nubes y caen sobre nosotros en forma de lluvia ácidaniebla o nieve.

 

Consecuencias de la lluvia ácida

  •  Los océanos pierden biodiversidad y productividad al disminuir el pH del agua.
  • Los bosques tienen una gran concentración de metales y un bajo nivel de pH en el suelo, esto impide que la flora absorba el agua y los nutrientes que necesita.
  • En cuanto al patrimonio artístico, histórico y cultural, esta lluvia ácida está desgastándolo poco a poco.

 

Consejos para evitar la formación de la lluvia ácida

Para reducir la lluvia ácida hay que reducir la contaminación, algo que requiere de un gran compromiso social, gubernamental y empresarial.

  • Filtrar y desintoxicar el agua que utilizan las fábricas antes de devolverla de nuevo a los ríos.
  • Reducir la emisión de gases contaminantes que produce la industria.
  • Favorecer la producción y el uso de energías limpias.
  • Disminuir el consumo de energía.
  • Potenciar el desarrollo de las nuevas tecnologías para crear energía limpia.
  • Plantar más árboles para que absorban la contaminación del aire.
  • Fomentar el uso de vehículos eléctricos y no contaminantes.

Solo 20 minutos de contacto con la naturaleza disminuyen el estrés

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Se sabía que descansar de las ciudades era beneficioso, pero ahora un estudio ha confirmado cuánto tiempo es necesario para mejorar la salud.

“Sabemos que pasar tiempo en la naturaleza reduce el estrés, pero hasta ahora no estaba claro cuánto es suficiente, con qué frecuencia hacerlo o incluso qué tipo de experiencia en la naturaleza nos beneficiará –precisa la doctora MaryCarol Hunter, profesora asociada de la Universidad de Michigan (EE.UU.) y autora principal de esta investigación publicada en Frontiers in Psychology–. Nuestro estudio muestra que para obtener el mayor beneficio, en términos de reducir de manera eficiente los niveles de la hormona del estrés cortisol, una persona debe pasar de 20 a 30 minutos sentada o caminando en un lugar que le brinde una sensación de naturaleza”.

Las “píldoras de naturaleza” podrían ser una solución de bajo costo para reducir los impactos negativos en la salud derivados de la creciente urbanización y los estilos de vida en interiores dominados por la visualización de pantallas. Para ayudar a los profesionales de la salud que buscan pautas basadas en la evidencia sobre qué dispensar exactamente, Hunter y sus colegas diseñaron un experimento que proporcionaría una estimación realista de una dosis efectiva.

Durante un período de 8 semanas, se pidió a los participantes que tomaran una “píldora de naturaleza” con una duración de 10 minutos o más, al menos 3 veces a la semana. Los niveles de cortisol, la hormona del estrés, se midieron a partir de muestras de saliva tomadas antes y después de una de estas ‘píldoras’, una vez cada dos semanas.

“Los participantes tuvieron la libertad de elegir la hora del día, la duración y el lugar de su experiencia en la naturaleza, que se definió como un lugar al exterior que, en opinión del participante, les hizo sentir que habían interactuado con la naturaleza. Hubo algunas restricciones para minimizar los factores que se sabe influyen en el estrés: tomar la píldora natural a la luz del día, no hacer ejercicios aeróbicos y evitar el uso de las redes sociales, internet, llamadas telefónicas, conversaciones y lecturas –explica Hunter–. Incorporar flexibilidad personal en el experimento nos permitió identificar la duración óptima de una ‘píldora natural’, sin importar cuándo o dónde se tome”.

Además de proporcionar resultados significativos, el diseño experimental también fue novedoso en otros aspectos. “Nos acomodamos a las diferencias diarias en el estado de estrés de un participante mediante la recopilación de cuatro instantáneas del cambio de cortisol debido a una píldora de la naturaleza –señala la investigadora–. También nos permitió identificar y explicar el impacto de la caída natural y continua del nivel de cortisol a medida que avanza el día, lo que hace que la estimación de la duración efectiva sea más confiable”.

Los datos revelaron que solo una experiencia de veinte minutos en la naturaleza fue suficiente para reducir significativamente los niveles de cortisol. Pero si se extiende un poco más el tiempo inmerso en una experiencia de la naturaleza, de 20 a 30 minutos sentado o caminando, los niveles de cortisol se redujeron a su mayor ritmo. Después de eso, los beneficios adicionales de eliminación de estrés continúan sumándose, pero a un ritmo más lento.

“Los profesionales de la salud pueden usar nuestros resultados como una regla de oro basada en la evidencia sobre qué poner en una prescripción de píldoras naturales –asegura Hunter–. Proporciona las primeras estimaciones de cómo la naturaleza afecta a los niveles de estrés en el contexto de la vida cotidiana normal. Abre nuevos caminos al abordar algunas de las complejidades de medir una dosis natural efectiva”.

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